315: Adiós mi península hermosa, a luchar, a luchar por la nación. Y desde allí jamás olvidaré Si acaso vuelvo Dios será testigo Adiós mi península hermosa, a luchar, a luchar por la nación. Si muero allí, madre, consuélate que si un día he luchado fue por obligación. Y ante un sepulcro arrodillada,...